Separar de manera efectiva el interior del exterior en una vivienda es clave para conseguir un eficaz aislamiento térmico, un gran ahorro en gastos energéticos y también para contribuir en la reducción de emisiones de CO2. Tenemos que tener en cuenta que en nuestro país consumimos energía casi todo el año debido al uso de los aparatos de aire acondicionado. Hay tres factores básicos para conseguir la máxima protección térmica y el ahorro energético en las ventanas: Las prestaciones de los perfiles, las propiedades del vidrio y la calidad de la instalación.

El tipo de carpintería y el sistema de la ventana determinan el efecto sobre el consumo energético. Es muy importante que el marco no sea transmisor de la energía, porque a través de él esta energía se pierde en invierno y se gana en verano. Es indispensable que tenga un valor de transmitancia U bajo, porque cuanto más bajo sea este valor más aislante será la ventana en conjunto con el vidrio. Disponemos de perfilería con un coeficiente Uf de hasta 0,92W/m2K.

Igualmente sucede con los vidrios. Los más eficientes térmicamente y con coeficientes U más bajos son los vidrios de baja emisividad . Están formados por 2 ó 3 vidrios que incluyen una capa de protección térmica y separados por una cámara de aire con gas argón en su interior. Hay diferentes tipos en función del grosor de la cámara y del factor solar (g). Este tiene que ser bajo cuando la vivienda está orientada a sur y entra mucha calor del exterior. Otro aspecto a considerar es el uso de varillas distanciales térmicas ya que mejoran mucho el aislamiento a la zona lateral del vidrio, disminuyendo una posible formación de agua de condensación cuando hay condiciones desfavorables de temperatura y humedad, como por ejemplo grandes variaciones entre la temperatura diurna y nocturna.

Por último, es fundamental un montaje correcto para no perder los valores térmicos que nos proporciona el conjunto de la ventana y vidrio. Una hermética conexión a la obra es indispensable para garantizar la eficiencia energética. Sólo una instalación de calidad probada garantitza una ventana perfecta.

Ventanas antiguas con doble vidrio: Valor térmico de la ventana Uw: 2,9 W/m²K

Ventanas antiguas con doble vidrio: Valor térmico de la ventana Uw: 2,9 W/m²K

Superficie del vidrio: frío

Ventanas FINSTRAL con doble vidrio bajo emisivo: Valor térmico de la ventana Uw: 1,3 W/m²K

Ventanas FINSTRAL con doble vidrio bajo emisivo: Valor térmico de la ventana Uw: 1,3 W/m²K

Superficie del vidrio: agradable

Ventanas FINSTRAL con triple vidrio bajo emisivo: Valor térmico de la ventana Uw: 0,91 W/m²K

Ventanas FINSTRAL con triple vidrio bajo emisivo: Valor térmico de la ventana Uw: 0,91 W/m²K

Superficie del vidrio: cálida

Con las ventanas de doble vidrio normal se pierde, hasta 3 o 5 veces, más energía que con las ventanas Finstral. Por ejemplo, en una casa unifamiliar con 30 m2 de superfície de ventanas, mediante el cambio de les ventanas antiguas con doble vidrio por unas ventanas Finstral con un vidrio Valor S, la pérdida térmica a través de las ventanas  se puede reducir en aproximadamente 690 litros de gasoil de calefacción o en un 40% en los costes de gas y  electricidad.

El cambio de ventanas con nosotros supone una inversión muy rentable que se amortizará en muy poco tiempo y que garantiza:

  • Elevada eficiencia energética : reducción de los costes en calefacción y aire acondicionado

  • Máximo aislamiento acústico: soluciones contra el ruido mejorando el descanso y la salud

  • Especial confort y bienestar en el hogar y en el trabajo, CALIDAD DE VIDA EN DEFINITIVA!